Tecnología de butirato estabilizado para optimizar la salud intestinal desde el inicio de la vida productiva
Cómo superar las limitaciones de las tecnologías convencionales de protección y liberar butirato sin depender de la madurez enzimática del animal.

La salud intestinal es un factor clave para la eficiencia productiva. En monogástricos, el tracto gastrointestinal participa en la digestión y absorción de nutrientes, actúa como barrera frente a patógenos y regula procesos metabólicos e inmunológicos.
Butirato en nutrición animal: limitaciones de las tecnologías convencionales
Los ácidos grasos de cadena corta, y especialmente el ácido butírico, han adquirido gran relevancia por sus efectos beneficiosos sobre la mucosa intestinal, la microbiota y el metabolismo del epitelio digestivo. El butirato constituye una fuente energética fundamental para los enterocitos, favoreciendo el desarrollo de las vellosidades, la integridad de la barrera intestinal y la absorción de nutrientes.
Sin embargo, el ácido butírico puro es altamente volátil, corrosivo y posee un olor intenso que dificulta su manipulación en fábricas de pienso. Por ello se utiliza habitualmente en forma de sales, principalmente butirato sódico o cálcico.
Para mejorar su estabilidad y dirigir su liberación en el tracto gastrointestinal se han desarrollado distintas tecnologías:
- Butiratos encapsulados en grasas.
- Butiratos encapsulados en matrices proteicas o carbohidratos.
- Butiratos esterificados, como mono- y tributirinas.
Muchas tecnologías dependen de la actividad de enzimas digestivas, especialmente de las lipasas pancreáticas, para liberar el butirato activo.

El desafío nutricional en animales jóvenes
Esta dependencia enzimática es especialmente relevante en animales jóvenes, cuyo sistema digestivo todavía no ha alcanzado su plena madurez funcional. En lechones, la actividad de lipasa pancreática durante las primeras semanas de vida es limitada y aumenta progresivamente con la edad. Tras el destete también se produce una adaptación del páncreas exocrino a la dieta sólida, con reducciones temporales de enzimas como lipasa o tripsina.
En aves ocurre un fenómeno similar: el sistema digestivo de los pollitos recién nacidos es inmaduro y la actividad de enzimas digestivas aumenta durante los primeros días post-eclosión.
Los productos cuya liberación depende de lipasas pueden liberar menos butirato precisamente en las etapas en las que más se necesita: el inicio post-destete y las primeras semanas de vida.
En estas fases, el aporte exógeno de ácido butírico resulta especialmente interesante para:
- Estimular el desarrollo intestinal.
- Mejorar la integridad de la mucosa.
- Favorecer el equilibrio de la microbiota.
- Aumentar la eficiencia digestiva.

BUTYRON: una nueva tecnología de protección y estabilización
Con el objetivo de superar las limitaciones de las tecnologías convencionales, IGUSOL Advance ha desarrollado BUTYRON, una fuente innovadora de butirato sódico estabilizado con sales de carbonato cálcico mediante una tecnología de fabricación multicapa.
BUTYRON contiene un 60% de butirato sódico estabilizado y se presenta en forma de microperlas obtenidas mediante un proceso de recubrimiento progresivo en capas minerales. A diferencia de los sistemas basados en encapsulación lipídica o esterificación, no utiliza matrices grasas ni enlaces con glicerol.

Liberación progresiva sin dependencia enzimática
- Mayor eficacia en animales jóvenesBUTYRON inicia su liberación por contacto con los fluidos digestivos y el pH gastrointestinal. De este modo, evita la limitación asociada a una baja actividad de lipasas pancreáticas.
- Liberación proximal y distalSu patrón de liberación mixto permite actividad en estómago o proventrículo, intestino proximal e intestino distal, favoreciendo una acción más completa sobre microbiota, integridad intestinal y digestibilidad.
- Mayor estabilidad y manejabilidadLa tecnología de microperlas reduce significativamente el olor, mejora la manipulación en fábrica y facilita una distribución homogénea en el pienso.
Beneficios productivos demostrados
Los efectos del ácido butírico sobre la salud intestinal están ampliamente documentados. Entre sus principales beneficios destacan el estímulo del desarrollo de la mucosa, el refuerzo de la barrera intestinal mediante proteínas de unión estrecha y mucinas, la modulación de la microbiota y la reducción de señales proinflamatorias.
En términos productivos, los ensayos con BUTYRON han mostrado mejoras en peso final, índice de conversión, consumo de pienso y eficiencia productiva. En pollos de engorde se ha observado una mejora del factor europeo de eficiencia productiva frente a otras fuentes de butirato; en lechones destetados, mayores ganancias de peso y mejor conversión alimenticia.
Una solución adaptada a la producción moderna
La eficacia de una fuente de butirato depende de su tecnología de liberación y de su capacidad para adaptarse a la fisiología digestiva del animal.
- Alta concentración de butirato sódico.
- Liberación progresiva a lo largo del tracto digestivo.
- Ausencia de dependencia enzimática.
- Excelente manejabilidad en fábrica de pienso.
Conclusión
El ácido butírico es una herramienta consolidada para mejorar la salud intestinal y el rendimiento en monogástricos, pero su eficacia depende de la tecnología de protección. La estabilización de BUTYRON mediante capas de carbonato cálcico permite una liberación progresiva sin depender de enzimas digestivas, una característica especialmente valiosa en animales jóvenes.
Una solución alineada con este desafío: BUTYRON
Fuente concentrada de butirato estabilizado con liberación gradual a lo largo del tracto gastrointestinal.
Ver solución BUTYRON